¿Por qué no aprovecha una de las opciones que le ofrece Kioto y se hospeda en un alojamiento de estilo tradicional japonés llamado ryokan? Estos ryokanes ofrecen unas instalaciones para el relajamiento verdaderamente confortables, y en las que se puede disfrutar de la exquisita gastronomía de Kioto, así como deleitarse bañándose en termas al estilo japonés. La estancia en un ryokan es una experiencia única y genuina de Japón y que es menos cara de lo que podría imaginar. Para aquellas personas que busquen sumergirse en una ambiente genuinamente japonés, el ryokan es la elección ideal. Una estancia en uno de estos alojamientos tradicionales es un poco más caro que el alojamiento en un hotel, pero es un experiencia renovadora y personal por la que vale la pena pagar un poco más de lo normal. Un día de estancia incluye la cena del día en el que entra en el ryokan y el desayuno al día siguiente. Esta comida y desayuno reflejan la gastronomía local como puede ser la cocina llamada Kaiseki Ryori de Kioto (cocina tradicional japonesa), y son servidas, en las propias habitaciones de los clientes, por personal femenino altamente profesional a las que llaman “Nakai” (Servicio de Habitaciones). Las Nakai visten generalmente kimonos y la calidad del servicio durante su comida de Kaiseki Ryori, mientras usted se relaja sobre un suelo de paja o tatami en su habitación le dejarán uno de los momentos más memorables durante su estancia en un tradicional alojamiento japonés. El número de ryokanes que disponen de sus propias instalaciones privadas para el baño se ha incrementado, pero por lo general el baño es compartido con otras personas. En algunos casos los baños son llenados con agua bombeada de una fuente termal, o onsen. En estos lugares hay a su disposición típicos kimonos de algodón, o yukatas, que podrá utilizar como si fueran albornoces. Los clientes pueden vestir estos yukatas con entera libertad durante su estancia en el ryokan. Como cama en su ryokan dispondrá de un futon, especie de confortable colchón o confortable colchoneta de algodón sin muelles que se puede doblar. La nakai prepara el futon por la tarde-noche mientras los huéspedes han salido de la habitación. Se le recomienda, que se hospede en un ryokan para poder disfrutar de una serena experiencia que le permita sentir, tal como es, el modo de vida japonesa.